Victoria de libro de Lewis Hamilton. Si hace un año el piloto británico se dejaba medio título mundial en Shanghai, hoy Hamilton ha dejado prácticamente sentenciado el Campeonato con un triunfo incontestable, en una carrera en la que nunca ha visto peligrar su triunfo y en la que Ferrari ha vuelto a decepcionar al ser incapaz de plantarle batalla al piloto inglés.
Interlagos dictará sentencia, pero a pesar de que Ferrari ha aplicado las órdenes de equipo y Raikkonen le ha cedido de una forma bastante poco decorosa la segunda posición a Felipe Massa, los siete puntos de ventaja con los que Hamilton llegará a Brasil parecen más que suficientes para que el británico se convierta en el Campeón del Mundo más joven de la historia.
Por su parte, Fernando Alonso ha vuelto a firmar una sensacional cuarta posición en el Gran Premio de China, refrendando su tremendo estado de forma actual, y garantizando matemáticamente a Renault la cuarta posición del Mundial de constructores. Finalmente, la carambola que le podía dar el podium no llegó, pero aún así el asturiano no le perdió el tipo en ningún momento a la carrera.
La salida no fue del todo buena, y perdió una plaza respecto a Heikki Kovalainen, pero una rápida reacción del asturiano le llevó a devolverle la pasada a Kovalainen, y a partir de ese momento se dedicó a perseguir a los Ferrari sin perderlos nunca de vista. El propio Alonso avisaba por la radio: “Puedo ir tan rápido como los Ferrari”. Pues sí, esa es la realidad a estas alturas de la película.
Fuente: Racingpasion

